Los hermanos Sister
Jacques Audiard
Francia, 2018
Cualquiera con corazón y precio daría las dos manos por poder tocar su hogar.
Cuatro estrellas al Oeste.
Los hermanos Sister
Jacques Audiard
Francia, 2018
Cualquiera con corazón y precio daría las dos manos por poder tocar su hogar.
Cuatro estrellas al Oeste.
Cuando pasan las cigüeñas
Mikhail Kalatozov
Unión Soviética (URSS), 1957
Qué manera tan bonita de subir unas escaleras en Moscú para llegar a Hollywood.
Cuatro estrellas, amor y guerra.
El último duelo
Ridley Scott
Estados Unidos, 2021
Oportunismo histórico de calidad.
Dos estrellas tuneadas.
#meetoo
#edadmedia
Ese oscuro objeto de deseo
Luis Buñuel
Francia, 1977
Aislada la proteína del amor causante de la ceguera.
Tres estrellas, dos guapísimas y un sujeto.
La peor persona del mundo
Joachim Trier
Noruega, 2021
Hermoso tratado sobre la teta y la sopa en la subsistencia de nuestra emotiva especie animal. Una oportunidad para observar de cerca la boca de un ejemplar salvaje en cautividad.
Cuatro estrellas y amor sin bozal.
La conversación
Francis Ford Coppola
Estados Unidos, 1974
Escuche, para ser un buen espía hay que sentirse solo.
Cuatro estrellas.
Madres Paralelas
Pedro Almodóvar
España, 2021
Entre ideas de panfleto sólo cabe cine chungo. Al menos no hay más que una.
Una estrella de colorines colorados.
Un polvo desafortunado o porno loco
Radu Jude
Rumanía, 2021
Rumanía existe con la misma dificultad que se gestiona un trozo de intimidad en el lugar equivocado.
Dos estrellas disfrazadas de tres.
La ley de la calle
Francis Ford Coppola
Estados Unidos, 1983
Por su luz y su sombra todos hemos querido ser el chico de la moto. Todos menos él.
Cuatro estrellas rotas.

Flamenco is not a crime
Los Voluble
Teatro Lope de Vega (Sevilla), 2022
Si se ultraja y parasita al mundo conocido que sea para esto.
Bien traído.
Todo por un sueño
Gus Van Sant
Estados Unidos, 1995
El sueño americano inducido.
Dos estrellas con hombreras.

José Guapachá con Radio Huachaca
Gallo Rojo (Sevilla), 2022
Las penas cantadas alargan la vida. Y quien pueda que vuele. Cómo. Eso.
Bolero.
Licorice Pizza
Paul Thomas Anderson
Estados Unidos, 2021
Por rápido que la vida cambie de película el amor corre a perseguirla como si en ello le fuera la vida.
Casi cuatro estrellas, caprichos de autor y un beso.
El crack
José Luis Garci
España, 1981
Madrid no es Nueva York, pero con valentía e ilusión a ratos se le parece.
Tres estrellas y un café solo.
Julio Romero de Torres
Museo Julio Romero de Torres (Córdoba), 2022
Mujeres desenvueltas en un teatro de melancolía y sensualidad, en el que la mirada figuradamente picardeada y figuradamente respetuosa espera lo necesario a que parta la luz.
Tras la línea del horizonte
Etel Adnan
C3A (Córdoba), 2022
Rompecabezas de colores amables llenos de intuición y vacíos de pretensión.
Amor del natural.
Una costilla sobre la mesa: Padre
Angélica Liddell
Teatros del Canal (Madrid), 2022
La escatología es la parte de la teología que estudia el destino último del ser humano y el universo, sin embargo, en las artes más últimas, a menudo se confunde con la escatología. Otra vez la exaltación del desacato y lo ordinario como autoterapia pública y pretendidamente redentora contra los fantasmas personales del artista: Angélica rematando al padre, a quien priva de honra y decoro, dificultades ambas insalvables para los animales.
Basta ya de cagarse en Dios. Dios no existe.
El amor después del mediodía
Éric Rohmer
Francia, 1972
Preciso cronograma comportamental del varón digno e infiel del siglo XX.
Tres estrellas, dos hijos, una novia y mil movidas.
La carta
William Wyler
Estados Unidos, 1940
La verdad, el amor y lo contrario son persistentes como la luna, ese plato que se sirve frío cada noche.
Tres estrellas grandes como un clásico.

Sen Senra 2022 Tour
WiZink Center (Madrid), 2022
Un cerebro a capela para los pies al bombo del corazón.
Langosta
Yorgos Lanthimos
Grecia, 2015
Las langostas son fértiles durante toda su vida y las distopías suelen acabar con la humanidad.
Dos estrellas.
Fue la mano de Dios
Paolo Sorrentino
Italia, 2013
Nadie termina de sobrevivir hasta que consigue transformar su drama en una ficción tocada por la belleza. Por eso Maradona es inmortal.
Tres estrellas como las tetas de Patrizia.
El verdugo
Luis García Berlanga
España, 1963
El negro se doblega con humor, porque la broma de morirse obligado se entiende mejor con la pena de matar sin querer.
Tres estrellas y todos los indultos.
El año más violento
J.C. Chandor
Estados Unidos, 2014
Excepcional confirmación de que no se puede jugar al Parchís con las reglas del Monopoly. El mismísimo Michael Corleone contra las cuerdas de su almohada.
Cuatro estrellas de cinco estrellas.
Sueño de invierno
Nuri Bilge Ceylan
Turquía, 2014
Hay un tipo de hombre -normalmente varón, atractivo, fuerte, inteligente y atormentado- que, acorralando a los trucos, imprecisiones y secretos del día a día, deja sin escapatoria a la vida. Cualquier animal que permanezca a 195 minutos a la redonda de su cabeza o su corazón se ahoga como puede. Y sólo alguno se atreve no a besar sino a morder la mano del amo como debe.
Cuatro estrellas a paso lento y con buena conversación.
Ángeles caídos
Wong Kar-Wai
Hong Kong, 1995
El amor experimental entre asesinos a sueldo, prostitutas -qué guapa-, pícaros psicopáticos y otros solitarios, se parece en todo al amor: «Odio sacarme balas del cuerpo. Es agotador.»
Tres estrellas.
Titane
Julia Ducournau
Francia, 2021
Infancia exigua, juventud tormento, sexualidad marcial, masculinidad y brutalismo, transexualidad furtiva, maternidad patológica y papá reducido a una palanca de cambios frustrada: Si me miras te mato.
El collage es un medio no un fin. Y la originalidad nada en sí misma. Será de titanio, pero es un disparate.
Dos estrellas de plastilina.

Hierro 3
Kim Ki-duk
Corea del Sur, 2004
Otro mundo no es posible porque ya existe el cine. Quien quiera más que frote con silencio sobre la mancha invisible que a todo rodea.
Cuatro estrellas preciosas.
El amante doble
François Ozon
Francia, 2017
La ciencia resolviendo in extremis una fantasía patológica, como la irregularidad de Ozon. Salvemos la decoración. Y la escalera de caracol, que seguro que ni cansa.
Dos estrellas. O casi.
La casa Gucci
Ridley Scott
Estados Unidos, 2021
Una comedia tan ordinaria como su dramática historia, es decir, un chiste en un entierro. Adam Driver, máquina. Lady Gaga, Makinavaja.
Dos estrellas.
Frantz
François Ozon
Francia, 2016
Hay quien cree que hay vida después del amor, como la hay bajo las ruinas de una guerra. Ozon está convencido. Por eso nos engaña tan bien.
Tres estrellas de diez puntas.
La princesa prometida
Rob Reiner
Estados Unidos, 1987
La asignatura alternativa redonda y definitiva a la Religión. De cero a noventa y nueve años.
Cuatro estrellas con forma de amor, honor, libertad y valentía.
American History X
Tony Kaye
Estados Unidos, 1998
No era necesario asfixiar al espectador para convencerle de que del dogma se sale peor que de la droga. Una buena película para proyectar en los institutos durante la semana de la paz. Sobresaliente la representación del polvo castigo.
Tres estrellas o incluso estrellitas.
Dobles vidas
Olivier Assayas
Francia 2018
Sólo hay una forma de no dejar de parecer lo que se deja de ser: engañar hasta engañarse. La burguesía analógica -es decir, la burguesía- sabe de lo que hablo. Woody Allen también.
Tres estrellas.
El último metro
François Truffaut
Francia, 1980
La resistencia civil al fascismo tiende agradablemente al teatro en la misma medida que el roce al cariño y el ego al aplauso. Otra película para el álbum de fotos que, como todos, adecenta el pasado.
Tres estrellas.
El sabor de las cerezas
Abbas Kiarostami
Irán, 1997
La muerte es menos persuasiva y aún más lenta que la película de un suicidio imposible, porque las cerezas están mucho más buenas que las palomitas. Que siga la vida mientras lo demás espera. Irán terroso de fondo.
Tres estrellas.
Copia certificada
Abbas Kiarostami
Francia, 2010
Hermosa reproducción de la manida esquizofrenia marital. Quererse es odioso.
Tres estrellas.
Primer amor
Mia Hansen-Løve
Francia, 2011
Hansen-Løve ama el cine con pasión y sin ambición. Su primer amor no es el último y sí para siempre. Un reflejo temprano de la juventud posmilénica.
Tres estrellas.
Días de cielo
Terrence Malick
Estados Unidos, 1978
Qué bonito cuando basta la vista para oírlo todo. Viva la fotografía.
Tres estrellas y media.
Fanny y Alexander
Ingmar Bergman
Suecia, 1982
Entre el libertinaje y la represión está la vida atravesada por la magia.
Cuatro estrellas.
Mi Rembrandt
Oeke Hoogendijk
Países Bajos, 2019
Curro Romero, maestro del tiempo
Curro Sánchez Varela
España, 2021
Las lágrimas que salieron de mis dos burladeros al ver al torero descubierto frente a la muerte fueron a pesar del documental.
«A lo largo de mi vida he visto a Curro hacer verónicas que todavía no han terminado.» (Antonio Burgos)
«¡Curro, la próxima vez va a venir a verte tu puta madre… y yo¡» (Gitana desde el tendido)
Dos estrellas.
Atlantide
Yuri Ancarani
Italia, Francia, Estados Unidos, Catar, 2021
La bella y sorprendente constatación de que los canis habitan la tierra y el mar. Qué bonito llegar a Venecia de noche en una lancha biplaza rebosando graves y leds.
Tres estrellas (y pico recortando el final).
Gran libertad
Sebastian Meise
Austria, 2021
La cama más incómoda puede ser la más cómoda si es tu cama.
Tres estrellas.
Medea
Alexandr Zeldovich
Rusia, 2021
Escenas e interpretación por encima de las posibilidades de la película. –Ya está bien –dijo Medea–.
Tres estrellas.
¿Qué vemos cuando miramos al cielo?
Alexandre Koberidze
Georgia, Alemania, 2021
Magia y austeridad a partes iguales para alimentar un problema de amor e identidad que el director se obceca en no resolver.
Tres estrellas.
La isla de Bergman
Mia Hansen-Løve
Francia, Bélgica, Suecia, Alemania, México, Brasil, 2021
Un homenaje al director desde la ridiculización de los productos derivados, efectos secundarios, síndromes postraumáticos y otras secuelas de la Factoría Bergman.
Tres estrellas.
Compartimento Nº6
Juho Kuosmanen
Finlandia, Estonia, Alemania, Rusia, 2021
Un largo viaje en tren desde el desamor idílico hasta el amor crudo, pasando por la Rusia más fría y áspera.
Tres estrellas de cinco puntas.

Canto Cósmico. Niño de Elche
Marc Sempere y Leire Apellaniz
España, 2021
Suerte de ciclo inconcluso, innecesario e interesante de psicoterapia casual: interesante, para los no fanáticos aficionados a la psicología, por la transparencia con la que Francis deja ver el potaje de padre, madre, sexo y muerte que hierve en su cabeza; innecesario como todas las sesiones de psicoanálisis que los artistas sin cosas que decir presentan como obra; e inconcluso porque le queda diván por delante. En lo artístico destacan, entre otras ajenas que contextualizan caprichosamente a Paco, tres piezas del propio Niño de Elche. Todas igualmente patológicas, en las que de un modo sublime -incluso catártico- Francisco Contreras rinde cuentas con su familia en general, con su madre en particular y consigo mismo por encima de todo. En cualquier caso y sea como fuere cuando canta se abre el cielo.
Tres estrellas para psicológicos y morbosos, dos para todos los demás.
Passion
Maja Borg
Suecia, España, 2020
Homología entre BDSM y Cristianismo: poder, culpa y sanación.
«Nacemos con el anhelo de volver.»
«Romperme hizo que pudiera entrar la luz por mis grietas.»
«Habla desde las cicatrices, no desde las heridas.»
Tres estrellas.
París, Distrito 13
Jacques Audiard
2021
El amor pone a cada cual en su sitio con la belleza necesaria para olvidar el desamor.
Cuatro estrellas.
Storm
Jesús Ponce
España, 2021
Otra oda mal empaquetada al perder mal entendido. Humildad patológica la del sur. Javier García Pelayo, genio, figura y encargado del chiringuito en la caduca y sofocante primavera hibernal que es Sevilla.
Una estrella.