Fue la mano de Dios
Paolo Sorrentino
Italia, 2013
Nadie termina de sobrevivir hasta que consigue transformar su drama en una ficción tocada por la belleza. Por eso Maradona es inmortal.
Tres estrellas como las tetas de Patrizia.
Fue la mano de Dios
Paolo Sorrentino
Italia, 2013
Nadie termina de sobrevivir hasta que consigue transformar su drama en una ficción tocada por la belleza. Por eso Maradona es inmortal.
Tres estrellas como las tetas de Patrizia.
El verdugo
Luis García Berlanga
España, 1963
El negro se doblega con humor, porque la broma de morirse obligado se entiende mejor con la pena de matar sin querer.
Tres estrellas y todos los indultos.
El año más violento
J.C. Chandor
Estados Unidos, 2014
Excepcional confirmación de que no se puede jugar al Parchís con las reglas del Monopoly. El mismísimo Michael Corleone contra las cuerdas de su almohada.
Cuatro estrellas de cinco estrellas.
Sueño de invierno
Nuri Bilge Ceylan
Turquía, 2014
Hay un tipo de hombre -normalmente varón, atractivo, fuerte, inteligente y atormentado- que, acorralando a los trucos, imprecisiones y secretos del día a día, deja sin escapatoria a la vida. Cualquier animal que permanezca a 195 minutos a la redonda de su cabeza o su corazón se ahoga como puede. Y sólo alguno se atreve no a besar sino a morder la mano del amo como debe.
Cuatro estrellas a paso lento y con buena conversación.
Ángeles caídos
Wong Kar-Wai
Hong Kong, 1995
El amor experimental entre asesinos a sueldo, prostitutas -qué guapa-, pícaros psicopáticos y otros solitarios, se parece en todo al amor: «Odio sacarme balas del cuerpo. Es agotador.»
Tres estrellas.
Titane
Julia Ducournau
Francia, 2021
Infancia exigua, juventud tormento, sexualidad marcial, masculinidad y brutalismo, transexualidad furtiva, maternidad patológica y papá reducido a una palanca de cambios frustrada: Si me miras te mato.
El collage es un medio no un fin. Y la originalidad nada en sí misma. Será de titanio, pero es un disparate.
Dos estrellas de plastilina.

Hierro 3
Kim Ki-duk
Corea del Sur, 2004
Otro mundo no es posible porque ya existe el cine. Quien quiera más que frote con silencio sobre la mancha invisible que a todo rodea.
Cuatro estrellas preciosas.
El amante doble
François Ozon
Francia, 2017
La ciencia resolviendo in extremis una fantasía patológica, como la irregularidad de Ozon. Salvemos la decoración. Y la escalera de caracol, que seguro que ni cansa.
Dos estrellas. O casi.
La casa Gucci
Ridley Scott
Estados Unidos, 2021
Una comedia tan ordinaria como su dramática historia, es decir, un chiste en un entierro. Adam Driver, máquina. Lady Gaga, Makinavaja.
Dos estrellas.
Frantz
François Ozon
Francia, 2016
Hay quien cree que hay vida después del amor, como la hay bajo las ruinas de una guerra. Ozon está convencido. Por eso nos engaña tan bien.
Tres estrellas de diez puntas.
La princesa prometida
Rob Reiner
Estados Unidos, 1987
La asignatura alternativa redonda y definitiva a la Religión. De cero a noventa y nueve años.
Cuatro estrellas con forma de amor, honor, libertad y valentía.